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domingo, 31 de marzo de 2019

16:19

Yo nací desde muy pequeña con el dolor del alma como escondido dentro de mis pensamientos. Yo pensaba que la ansiedad de querer hacer las cosas, podía ser un mal beneficioso a fin de cuentas. Una para sacar toda la rabia que tenía contenida, y otra para intentar hacer cosas útiles con mis manos.
Tomaba puntas de los troncos a medio filo, en la medida correcta para cortarlos.
Mano a mano he intentaba unirlos. Trasladarlos. Llevarlos de un lado a otro. Convertidos en espejo de lo que yo veía. Entonces, descubrí la paciencia. Materia y poesía. Un escape del pensamiento trabado en palabras. Como cuando el corazón duerme de día y sueña de noche.Y despierta con los espíritus sobre el tronco.
Tienes los dedos hinchados, de tanto fuego. Las líneas del tigre sobre la cara y sobre la almohada. Pegados y unidos con tinta china.
Nos hablamos en la forma que esconde el verso del pensamiento. Por eso, elijo los escondites de la conciencia, para llevar a cabo el plan, y dejar de mencionarnos en clave.
Las heridas se infectan cuando se vuelve al lugar de su origen

sábado, 30 de marzo de 2019

30-03-2019 // 22:0



La vida, la infancia, la madurez. Las palabras que extraigo como la materia viva de un refugio de contrabando. Que no conozco. Que no sostengo. Porque he llegado a casa. Y las voces de mi pasado son las manos de mi camino. 

miércoles, 27 de marzo de 2019

Yo misma

Hay mucho de ti en mi. Mucho de ti, de todos. Hay mucho registro de tu voz. De tus manos. De todo aquello que remonta y da vida al cuestionamiento. La extraña certeza del melodrama de la noche perdida entre tus piernas. Todo aquello que reconozco en ti, está presente.
Y la fiebre, que me dices que se queda como impregnada de tus sesos, es el estímulo que resuena dentro de las redes de tu hogar. Llamado casa, o como quieras decirle.

2019

lunes, 25 de marzo de 2019

0:05

Tengo la hilera de pensamientos tendidos en la mente. Que nunca acaban. Que nunca se rinden. Tengo una mano sobre la otra como de media mañana, cuando el almuerzo parece desayuno, y las caricias de mi ventana se hacen de todos colores. Tengo también, la gota que rebalsa el vaso, la frente en alto y la hipocresía que me genera verme tendida delante de la cama. A pasos de mi cuerpo. Ocupando la sangre que no me pertenece y que he pedido prestada. Soy humo. Soy el retroceso del cuerpo que pensaste habías dejado. Agrietado. Junto a la mano que toma la foto. 
Y me recupero. Me recompongo. Y pienso otra vez que puedo ser la receta. Compuesta de algoritmos a medias de efectos cardinales de la foto que aprendí a leer en libros que no existen. Que solo mi mente pudo idear en el pensamiento. Tus ojos y las hojas. No puedo escribir de cosas tristes. No puedo nombrarte. No puedo recuperar tu nombre.

Solo seré un pensamiento.  

lunes, 11 de marzo de 2019

viernes, 8 de marzo de 2019

Partida

Estaremos bien
no hay mano que sostenga más firmemente la tuya que la mía,
estarás bien
porque solo en mi mente se ha creado nuestra historia.
Tu realidad es lejana
y mis escapismos
te han guardado por inercia cerca de mí...

Ahora,
poseo únicamente recuerdos
que he dejado poblar en mis venas
como cardumenes de nubes
que nunca imaginamos juntos.
He vuelto a ser la extraña
la inoportuna
la que deposita esperanzas donde no se debe,
una vez más
me siento pequeña
me siento débil...
Quiero creer que el alma no pesa
que las flores no brillan
que los colores no existen
que mis palabras nunca estuvieron

Pero
finalmente llegué aquí


(estoy pisando tierra) 






miércoles, 6 de marzo de 2019

23:44

La forma de la escritura,
que es la voz de mis pensamientos
aturdida y moribunda
decidió tocar mi puerta

                                                         (para amarme)

martes, 5 de marzo de 2019

Me describo

Es una poesía triste
de un corazón roto
de un pensamiento impenetrable
de una mirada constante y letárgica.
Es una poesía,
que cubre horizontes
en fuego azul
con el frío del cuerpo anexo
y la sombra que el deseo dejó de lado

22:22

No conozco otra forma
y es que tengo entre mis huesos la ceniza de los acertijos,
las miradas de los cuerpos:
manchas,
gotas
tierra y podredumbre.
Cuánta falta intolerable he de soportar
causada por mi hastío
fugaz y retórico
la fuerza del nido que mueve mi corazón
jalándome el cabello
hablándome de remordimientos
huyendo de sus propias imágenes.
Mis manos
mueven los hilos
y encadenan las torres que caerán
a su propio precipicio forzado,
una vez más:
a caer
a volar
a sentir la muerte
de esta melancolía
que llamo fuerza
que llamo agua
que solo sale a flote cuando refleja su rostro en otro
porque no ha conocido bien.
Nunca forajida,
nunca...
nunca grieta,
nunca...
nunca invadida,
nunca...
nunca.
Sueño frágil
sueño frágil
sueño frágil querida grieta
sueño frágil fatalismo
sueño frágil comprensión

 y olvido...


miércoles, 27 de febrero de 2019

Me divagan los pensamientos

Sí, porque lo encuentras

ya no recuerdas la última vez que te sentiste destruido
porque toda la noche te vestías frenética buscando las formas del espejo que te traería de vuelta a casa cuando fuiste de madrugada al parque. Tomándote el cabello, escupiendo la espuma salada, jugando a hacer formas con la forma de la forma de tu sombra. Porque eramos siluetas, lo he dicho, eramos siluetas. Formas que repito porque se han quedado dentro de mi alma. No puedo evitarlo. No puedo dejar de abatirme porque he escupido la espuma salada que he acumulado pensando en tu nombre. La maniática esfera del pensamiento que me acoge cuando llego a casa. En el parque. En la escuela. En el trabajo. Toda mi vida. Como un relato corto que no sabes cuando podría suceder. Moribundos. Antes del desprecio de mi cuerpo. Que he ocultado de mí mismo con el fin de escapar. Pero lo he vuelto a recordar. Porque tú, eres tú. Y yo, soy tú. No soy uno.
 (Soy... ¿qué es lo que soy?) las personas que pasan en la calle siempre quedan mirando, sus manos, sus piernas, sus cuerpos se dirigen a acantilados de pensamientos, que ignoran la fuerza que tiene el verso andante que acompaña sus facialidades, que he inventado para darles un gesto un poco más amable a aquéllos rastros que enmarcan la manera en la que he acostumbrado la pluma, que no se guarda, que se repite, que se corrige, que me encuentra, y que he vuelto a hacer brotar, y a germinar, y a mudarse de su escapismo, porque no he soportado el cuerpo tullido que me han dejado. La espuma salada en la boca es la mejor forma de referirme a mi rostro, cuando deseo encontrarme, he calculado abundantemente cuántos cuadrados podría repercutir tu llamado, y he manifestado desde el remordimiento las formas del tú, y yo. Porque jamás he rondado la yerba muerta que nutre tus pasos. Eres la misma persona que recuerdo. Eres la misma persona que veo cuando cubro el cielo con mis deseos, y miro las nubes y soy capaz de encontrar las mil formas de animales que te dije cuando yo era capaz de sustituirme el encanto. He recordado, que encontrarme y encontrarte no ha sido la salida que más deseaba. Pero,
así me siento a gusto,
creando el laberinto que te he prometido.
Para no dejar rastros ni pistas
de quién eramos
cuando decidimos fruncir el ceño. 

reinterpretación

Vulnerabilidad

 Luz que anidas en mi pecho suave forma envuelta de oro un pulso radiante que palpita  protegido de su entorno. Un dos tres miradas posando ...